Tiburón de bella silueta, majestuoso recorres los siete mares cortando el agua
en silencio. Más allá de las injusticias, de los temporales, de lo que digan de ti,
avanzas a pesar de las provocaciones. Tu fuerza interior te lleva lejos, tu
agudeza, a ver lo que otros no vemos.
Con rumbo firme guías tu timón sin que nada ni nadie te intimide.
Divinidad, limpia en mí los prejuicios. Divinidad, limpia en mí las rémoras,
Divinidad limpia en mí la inseguridad.
Gracias.


