Luces y sombras, destinos en manos sin escrúpulos, juegos de magia verde, rosa… Se invaden templos ajenos en busca de tesoros con fines espúreos. Un circo donde las fieras compiten en superioridad en su lucha con el humano mientras los falsos emperadores y emperatrices se regodean en el espectáculo, escondidos en su propia oscuridad, relamiéndose de la gota de sangre que salpica desde la arena y mancha sus ropajes de seda blanca.
Nunca fueron, acabaron señalándose unos a otros y acabaron bebiendo su propia medicina una noche cualquiera, el día más inesperado, traicionados por otros con la misma sed de ambición por un puñado de monedas de oro.


