Reminiscencias de un pasado muy presente, historias que vuelven para recordarnos el origen de amores y desamores. Perfumes que dan un aroma nuevo a viejos cuerpos. Hoy como ayer te veo radiante, luminosa, con un halo de verdad disfrazada de misterio. Como fichas de dominó que caen una tras otra aparecen verdades que cambian la historia.
Poema de muerte o de vida, tus rimas traen una música etérea y eterna, con acordes dulces que nos elevan a nuevas dimensiones casi olvidadas.
Cuerpo, deshoja la margarita del amor, deja que caigan las hojas marchitas. Volverá la primavera y los rayos del Sol volverán a nutrir la vida para florecer, son los ciclos de la vida, morir para renacer.
Una sola vida que se apaga y enciende, toma forma y la pierde, en un fluir constante de quiero y no puedo, de sí pero no, de certezas y dudas.
Vive.


