El calor del hogar… una frase hermosa que nos lleva a un mundo de calidez emocional, de acogimiento, de fraternidad, amor, unidad…
El calor del hogar… también puede ser un fuego intenso que produzca una llamarada peligrosa que haga daño a quienes lo forman. Solemos decir que es peligroso jugar con fuego, no dejar a los niños que jueguen con fuego porque no tienen la habilidad necesaria para tratar con ese fuego.
Por eso, como adultos, debemos cuidar que la temperatura del hogar sea cálida y acogedora, para que los niños no acaben haciéndose daño, ya que las heridas son para toda la vida.


