Hoy te escribo escuchando una música de fondo. Es la primera vez que no sé lo que te voy a contar, pero tengo la confianza de que algo surgirá. Es como esas veces en que llamamos a alguien sin un motivo aparente o lo visitamos sin ningún motivo especial. Tan solo por charlar un rato y porque nos apetece hacerlo.
Sabes que para mí la música es muy importante porque me acompaña en todos los momentos, ya sean alegres, tristes, melancólicos o íntimos, pues siempre hay una música para cada momento ya que es un lenguaje universal.
Quizá algún día podamos escribir música y leerla, escribirnos partituras improvisadas y escucharlas en nuestra mente sin necesidad de un instrumento que la interprete.
Cuántas habilidades tenemos ocultas que no somos capaces de habilitar y poner en práctica. Nos enredamos tantas veces en lo cotidiano que no damos la oportunidad a explorar otros caminos que muchos nos dicen imposibles y nos limitamos.
Confío en que un día, no muy lejano, los seres humanos podamos desplegar nuestro potencial y ponerlo al servicio de los demás. Estoy seguro de que coincides conmigo, ¿verdad?
Feliz día.