Damas de día y de noche, el alba llama a la puerta en busca de paz. Abran su corazón al abrazo atemporal de sus almas que buscan encontrarse en un puente arcoiris para dejar atrás viejos rencores.
Juntas de la mano son la llave que hará posible dar a luz al mundo un futuro lleno de esplendor. Las madres de la Nueva Tierra que bendecirán un tiempo anhelado con su regalo más preciado, una nueva vida.
Las honro, las bendigo y agradezco que al fin se den la paz. Es tiempo.
Gracias.


