Avanza la brisa que trae buenas nuevas, susurrando al oído de cada ser humano que algo va a comenzar muy pronto. Muros caerán, se abrirá un espacio que permitirá ver lo nunca visto. Una brisa de esperanza, anhelos cumplidos, libertad y aprendizaje. Resuena en nuestros cuerpos el sonido del bucio que anuncia el gran acontecimiento….
Mes: febrero 2026
Hilos que no se ven
Hilos invisibles movidos por unas manos temerosas que ocultan su miedo tras sus sombras que tratan de proyectar en mí. Muéstrate al mundo, libera tus miedos, tus inseguridades, haz tú lo que tienes que hacer y no lo hagas a través de mí. Se valiente, descálzate de unos zapatos prietos que son tus propias mentiras…
Poema de vida
Reminiscencias de un pasado muy presente, historias que vuelven para recordarnos el origen de amores y desamores. Perfumes que dan un aroma nuevo a viejos cuerpos. Hoy como ayer te veo radiante, luminosa, con un halo de verdad disfrazada de misterio. Como fichas de dominó que caen una tras otra aparecen verdades que cambian la…
A las Damas
Damas de día y de noche, el alba llama a la puerta en busca de paz. Abran su corazón al abrazo atemporal de sus almas que buscan encontrarse en un puente arcoiris para dejar atrás viejos rencores. Juntas de la mano son la llave que hará posible dar a luz al mundo un futuro lleno…
Al río
Río escarlata por el que corren las memorias del pasado y del futuro, muéstrame ahora qué aventura propones. Quiero navegar en aguas cristalinas a través de un paisaje frondoso, escuchando el sonido de las aves, el rumor de la brisa con sus canciones alegres e inspiradoras. Muestro mi rostro al Sol que me baña con…
Un pequeño sorbo lo cambió todo
Desde otro tiempo, desde otro lugar, reminiscencias de un pasado imperfecto vienen a mí trayendo recuerdos de una vida con mucha turbulencia. Lo más lejano a la belleza acude a recordarnos que el tiempo es una ilusión, que todo está muy presente, tratando de modelar la realidad tal como lo hizo en su momento. Sin…
No nos valoramos suficiente
Nuestro propio ruido interior y nuestras heridas emocionales nos impiden recoger los regalos de la vida. La mente y las emociones, las creencias que no soltamos, prenden nuestro dolor y nos boicoteamos.

